SI COMPARTES, SE MULTIPLICA

Nos alienta una certeza: “Compartiendo, se multiplica”. Y por  eso el primer trabajo a realizar fue construir el puzzle base de nuestra casa. Cuatro piezas indispensables que no fue difícil encontrar:

– Conocimiento de la realidad, abiertas y en búsqueda. El carisma se desarrolla todos los días.

– Centralidad de la persona. Corresponsabilidad, todas indispensables para construir la comunión.

– Pasión por los jóvenes y misión compartida.

– Espiritualidad. Relación cuidada con el Señor.

Cuatro piezas que nos ayudarán a ir dando vida a nuestra casa.

Ambiente de alegría, convivencia fraterna. Encuentro, compartir, construir la casa, hacer experiencia. Y es que el amor es siempre ingenioso, el amor se entrega. Y COMPARTIENDO, SE MULTIPLICA.